En fecha similar a la de hoy, pero del año 1875, Antonio Maceo cruzaba el Rio Cauto y sostenía importantes acciones en su condición de Jefe de la Primera División del Primer Cuerpo Oriental, apenas cuatro meses después, en enero de 1876 asumía la dirección del Primer Cuerpo en esa región.
Es precisamente a partir de esa fecha y hasta el año 1877 la etapa en que se inscriben las cartas contenidas en la colección Documental Antonio Maceo y la Guerra de los Diez Años. Documentos inéditos, presentada a la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO y el Comité Nacional del Programa Memoria del Mundo de ese propio organismo y que hoy se ha inscrito en el Registro Nacional de Memoria del Mundo.
La documentación, donativo del General de Ejército Raúl Castro Ruz, arribó al Archivo Nacional en el año 1965. Indagaciones realizadas han permitido conocer que los documentos fueron encontrados por un niño en una cueva de la región oriental y este los entregó al desaparecido comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, con posterioridad los documentos fueron dados en custodia al Dr. Antonio Núñez Jiménez, en su condición de Presidente de la Academia de Ciencias en ese momento, hasta que por decisión del General de Ejército se decide que el Archivo Nacional sea el depositario de esta valiosa colección de documentos.
Para muchos se mantiene la interrogante de cómo llegaron los documentos a esa cueva, al respecto no hay que olvidar que ese espacio frecuentemente fue un abrigo o reguardo natural para las fuerzas mambisas, allí se refugiaban de la persecución de los españoles, curaban heridos, resguardaban provisiones, etc. Muchas veces los campamentos provisionales también circundaban cuevas o sitios abandonados donde se establecía el puesto de mando del oficial al mando de la tropa, este pudo ser muy bien uno de esos casos.
Lo cierto es que la documentación concluye en el mes de junio de 1877, apenas dos meses después, en la acción de Mangos de Mejías, el general Maceo resultó gravemente herido, su cuerpo recibió seis heridas de bala que lo mantuvieron en extremo estado de gravedad, durante un tiempo tuvo que evadir el cerco que frecuentemente sobre él se cernía por parte de las fuerzas españolas. En esos meses la Revolución iniciada el Diez de octubre de 1868 comenzó a atravesar por una profunda crisis iniciada por la Sedición de Santa Rita, encabezada por el general Vicente García en el mayo del propio año 1877 y que concluiría a inicios de 1878 con el tristemente recordado Pacto del Zanjón.
No sería de extrañar que, para salvaguardar esta valiosa documentación, en medio de la crisis política creada, transitoriamente haya sido ubicada en la cueva y después quedó allí, a buen resguardo, pero nunca se volvió por ella.
Para fortuna de historiadores y apasionados de la historia quiso la suerte que fuera encontrada y tras un largo decursar llegar al Archivo Nacional de la República, donde hoy constituye unos de sus numerosos documentos valiosos que contribuyen a engrosar la Memoria Histórica de la nación cubana.
Muchas gracias
Comisión Nacional Cubana de la UNESCO